La billetera que nunca tienes que abrir
La fila detrás de ti, la billetera abierta en las manos, la tarjeta que necesitas enterrada debajo de las demás.
Aprietas la palanca. La tarjeta que necesitas ya salió, y la billetera nunca se abrió.
La billetera que nunca tienes que abrir
Carcasa de carbono. Núcleo de aluminio.
Tú conoces ese momento. La fila detrás de ti, la billetera abierta en las manos, y la tarjeta que necesitas enterrada debajo de las demás. Y cuando por fin traes efectivo, el clip ya no cierra. Nunca fuiste tú. Corvo saca tus tarjetas con la billetera cerrada, guarda el efectivo plano, y se cierra sola.
Garantía de devolución de 30 días
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Tarjetas que salen solas y un bolsillo real para efectivo
Todo lo que cargas, en una forma que desaparece. Tarjetas, ID, efectivo, y aun así queda plana en el bolsillo delantero.
Un toque y las tarjetas que usas salen en abanico, con la billetera cerrada. El efectivo va plano, no doblado bajo un clip. El imán la cierra, y se queda cerrada.
La fibra de carbono por fuera le da un aspecto hecho a propósito. El núcleo de aluminio por dentro significa que nada lee tus tarjetas a través de tu bolsillo. Dejas de pensar en tu billetera. Ese es el punto.
Treinta días para comprobarlo. Quédatela o devuélvela.
Tienes 30 días para llevarla a todas partes: la caja, la gasolinera, el viaje. Si no es la billetera con la que dejas de cambiar, devuélvela y te reembolsamos. Sin preguntas.
Lo que reportaron quienes usan Corvo:
Basado en una prueba de uso de 3 semanas con 200 clientes verificados de Corvo.
"El robo de datos por RFID subió 77% este año. Un lector en la bolsa de alguien saca tu tarjeta a través de tu bolsillo, y lo primero que sabes es una tarjeta rechazada y una clonada vaciando tu cuenta. El cuero no hace nada. El núcleo de aluminio de Corvo bloquea la señal, así que tus tarjetas solo hablan con la terminal que tú tocas."
Aumento del robo de datos por RFID este año
Un lector en una bolsa saca tu tarjeta a través de tu bolsillo y tú ni lo sientes. El estuche de aluminio de Corvo bloquea la banda de 13.56 MHz que usan esas tarjetas, así que tus tarjetas solo se leen cuando sacas una y la tocas.
Fuente: FICO
Tú conoces ese momento
Corvo se hizo exactamente para esas tres.
La fila detrás de ti, la billetera abierta en las manos, la tarjeta que necesitas enterrada debajo de las demás.
Aprietas la palanca. La tarjeta que necesitas ya salió, y la billetera nunca se abrió.
Por fin traes efectivo, y ahora la billetera no cierra.
Los billetes van planos. El imán se cierra sobre ellos y se queda cerrada.
Bolsillo delantero, y todos pueden ver lo que traes ahí.
2 cm. Nueve tarjetas y efectivo, y no se nota nada.
The old pop-up wallet got you halfway there. Here is what changed.
The old pop-up wallet got you halfway there. Here is what changed.
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CorvoWallet
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Traditional Wallets
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Cards up without opening it
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Real cash pocket, no clip
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Stays shut with cash inside
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Cards lock, nothing slips out
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30-Day Money-Back Guarantee
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Customers who trust us
Customer satisfaction is our top priority
Round-the-clock customer support when you need it
* Based on internal studies and customer feedback surveys.
Nuestra promesa
Lleva Corvo 30 días. La caja, la gasolinera, el viaje. Las tarjetas salen sin abrirla, el efectivo va plano, nada abulta en tu bolsillo.
Si no es la billetera con la que dejas de cambiar, devuélvela.
Reembolso completo. Sin preguntas.
¿Dudas? Escríbenos a poyavasupport@gmail.com
No. It is 0.78 inches with nine cards and cash inside. It sits flat in a front pocket and nothing shows through.
No. The cards sit locked in the aluminum case until you press the lever. Pocket it with the pop-up edge facing in and nothing touches the trigger.
Up to nine in the pop-up case, four more in the slots, and your ID in the window. Most people carry five to seven and never touch the extra slots.
A full-width pocket behind the case. Bills go in flat, the magnet closes over them, and it stays shut. No clip, nothing folded.
It arrives in a gift box, nothing to set up. About one in three orders is someone buying it for a husband, son, or dad, and the 30-day guarantee covers it either way.
Spruka was built around the reality of long sitting: pressure builds, pain spreads, and your chair can follow you long after you stand up. This support is designed to reduce that seated pressure before it steals the rest of your day.